El Programa Las Víctimas Contra Las Violencias del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, con la coordinación de la Dra. Eva Giberti, tiene como finalidad principal poner en conocimiento de la víctimas cuáles son sus derechos para exigirle al Estado el respeto de los mismos y la sanción de las personas violentas que la hayan agredido. De este modo, se busca que la víctima supere su pasividad y reclame por sus derechos.

jueves, 14 de abril de 2011

Iniciativas para proteger a las mujeres

Por Mariana Carbajal. Publicado en Página/12. "Sociedad". Miércoles, 13 de Abril de 2011.

“Si el Congreso no saca la ley (que despenalice al aborto) puede estar incurriendo en violencia institucional contra las mujeres”, consideró la abogada Perla Prigoshin. Reconocida por su trayectoria a favor de los derechos de las mujeres, fue designada al frente de una flamante comisión creada en el ámbito del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, para estudiar y elaborar un régimen de sanciones de los distintos tipos y modalidades de violencia de género definidos por la Ley 26.485 de Protección Integral de las Mujeres, aprobada en 2009 y reglamentada el año pasado. Ayer estuvo en la sesión especial convocada por la Comisión de Legislación Penal y fue invitada a hablar. Prigoshin explicó cómo funcionará el nuevo órgano e informó que lo integrarán “18 notables, desde el juez federal Carlos Rozanski hasta Eva Giberti”.

También se le dio la palabra a la titular de la Subsecretaría de la Unidad de Coordinación Nacional para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres, Mariana Gras. La dependencia fue creada hace seis meses y está dentro del Consejo Nacional de las Mujeres, organismo que debe crear e implementar un plan nacional integral para enfrentar ese flagelo. Gras negó que el presupuesto del C. N. M. sea insuficiente y anunció que ya están entregando subsidios a mujeres víctimas de violencia, hasta ahora en siete casos, según precisó a este diario. Los subsidios, explicó, se otorgan a través de los centros de referencia que el Ministerio de Desarrollo Social tiene en las provincias. Gras también dijo que el C. N. M. puso en marcha la construcción de cinco refugios para mujeres. El Plan Nacional, adelantó, se presentará en septiembre.

viernes, 1 de abril de 2011

"Niños y alerta turístico"

Por Eva Giberti.
Coordinadora del Programa Las Víctimas Contra Las Violencias
del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
Publicado en Página 12. "Contratapa".
Miércoles, 30 de Marzo de 2011.

El grupo parece estar formado por un padre que lleva de su mano a tres de sus hijos e hijas para mirar cómo llegan los cruceros al puerto. Pero nuestra atención nos advierte algo más. El adulto no está interesado en observar las naves, sino en acercarse a los pasajeros varones, especialmente si viajan solos, de manera que éstos puedan observar a las criaturas.

Los turistas, que en su mayoría viajan con la decisión de conocer mundo y disfrutar, no se interesan por la oferta que el rufián les pone delante. Este es uno de los principios más difundidos por las organizaciones que promueven el turismo: los viajeros habituales, preocupados y ocupados por su viaje no quieren ser confundidos con los “buscadores” de aventuras con niños y niñas. Es uno de los motivos que nos conduce a rastrear a “esos otros”, los que han incorporado la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en el ámbito del turismo.

Cualquiera que haya viajado por América latina habrá encontrado al descender de un barco o de un avión grandes carteles diciendo: “Tener sexo con niño es delito”. O bien: “En este país se cuida a los niños”. El interminable trabajo de la institución internacional Ecpat comenzó como una campaña desde los años ’90 en contra de la prostitución infantil en el turismo asiático, estrechamente ligado con el turismo sexual infantil, y sus aspectos de la oferta y la demanda de este fenómeno, junto con Save the Children –con quienes trabajamos– y Casa Alianza en el Caribe, preocupados por el fenómeno en América latina. Fue lento su ingreso entre nosotros, pero ya comenzamos mediante la iniciativa del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, acompañado por el Ministerio de Turismo y por la Oficina Nacional de Migraciones que ha instalado, merced a la colaboración de Aeropuertos 2000, un circuito de carteles advirtiendo que nosotros también cuidamos de nuestros niños. Y que tener sexo con niños es un delito que se sanciona con la cárcel.

La campaña ha comenzado por sensibilizar ¿a quiénes? A toda la población, si bien los lugares claves son los puertos, aeropuertos y pasos internacionales. Hubo quienes no entendían de qué estábamos hablando al mencionar Explotación Sexual Comercial infiltrada en el turismo, que históricamente se denominó incorrectamente Turismo Sexual. La desviación del nombre se debe a que determinados visitantes del exterior no llegan en busca de paisajes nuevos, sino de niños que, en el Cono Sur, no han sido infectados por el virus del VIH, como sucede en otros países.

“¿Cómo se las arreglan los turistas para seducir a los chicos y a las chicas?”, fue la primera pregunta. Porque los rufianes son expertos y no improvisan. Las redes que se ocupan de ofrecer “mercancía infantil” están distribuidas mundialmente y no han sido escasas las compañías de turismo que ofrecían, junto con el paquete de “nuevas experiencias en un país lejano”, el exotismo de niños seleccionados por los reclutadores, particularmente aquellos que provienen de áreas carentes. O bien tramitan los encuentros sexuales de los visitantes coyunturales con los mayorcitos de doce o trece años, tarea que algunos adolescentes arriesgan iniciar a cambio de dinero para paco o comprar zapatillas de marca.

“Un turista no viene para eso...” es otro de los argumentos. Entre ellos se introducen pedófilos, o bien sujetos “curiosos” que buscan la oportunidad de ensayar estos contacto lejos de sus países, donde temen ser sancionados.

Estos adultos no siempre llegan caminando y con los niños de la mano. A veces descienden de taxis que conocen dónde se pueden encontrar criaturas “disponibles”. Estas redes incluyen múltiples miembros activos, incluyendo a los kiosqueros que conocen dónde “paran” los chicos cercanos a determinados hoteles.

Esta índole de turismo, perseguido en el mundo, se asentó en distintos países. Lo describí en el año 2004, en Página/12, cuando enuncié: “El alquiler de niñas para el turismo sexual ha sido denunciado reiteradamente; las técnicas son varias: los representantes de las criaturas las ofrecen a los clientes que las llevan consigo para vacacionar juntos durante una temporada (sistema largamente descripto por revistas europeas), o bien cuando llega un tour de visita a un país”.

En el año 2004, la Asociación de Ejecutivas de Empresas Turísticas realizó su congreso en Buenos Aires y convocó a las empresas hoteleras para trabajar con ellas. Posteriormente se constituyó el Código de Conducta destinado a la hotelería, apoyado por diversas instituciones internacionales.

La historia de la infiltración de la delincuencia sexual adulta en el turismo tuvo en la hotelería su primer articulador, cuando se facilita el ingreso de niños y niñas en las habitaciones que determinados turistas han alquilado. Este Código, entre sus indicaciones, alerta: “Capacitar a todo el personal vinculado a la empresa frente al tema de prevención de la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes, e informar a sus usuarios sobre las consecuencias legales en nuestro país de la explotación y el abuso sexual de niños, niñas y adolescentes”.

Es un tema que permaneció lateralizado entre nosotros, a pesar del cultivo de este delito en décadas anteriores, que no se limitó exclusivamente al turismo internacional, también al interno.

El Programa las Víctimas contra las Violencias comenzó mediante la sensibilización de los operadores expertos en migraciones, para ir un paso más allá de la rutina aduanera. Así se alerta, mediante folletos y carteles: la Copa de las Américas está muy cerca. Avanzamos sensibilizando a las personas de zonas carentes donde suponemos que los niños y niñas podrían ser tentados o arrastrados por sus cuidadores.

Una diferencia clave: no se trata de Explotación Sexual Comercial solamente, sino de su infiltración en el turismo, lo que implica la oferta de nuestras criaturas para el jolgorio sexual del delincuente ocasional o sistemático.

"Cada vez más femicidios"

Un relevamiento realizado por el observatorio coordinado por una ONG arroja que en el primer semestre hubo 126 mujeres víctimas de la violencia de género, contra 90 del mismo período en 2009.

Por Mariana Carbajal

Publicado en Página/12. Miércoles, 14 de Julio de 2010.

En la primera mitad del año fueron asesinadas en el país un 40 por ciento más de mujeres que en el mismo período de 2009 como consecuencia de la violencia machista, de acuerdo con un relevamiento realizado por el flamante Observatorio de Femicidios, que coordina la ONG La Casa del Encuentro. En total, en ese lapso, se registraron 126 femicidios contra 90 detectados en el primer semestre del año pasado. En la mayoría de los hechos fue señalado como sospechoso el esposo, el concubino, el novio o una ex pareja. En 18 de los casos, la víctima había hecho denuncias o exposiciones previas por violencia contra el acusado. Además, el monitoreo detectó 80 casos de mujeres heridas de gravedad que están en recuperación: un 20 por ciento con pronóstico reservado.

El trágico registro comienza con el crimen de Analía Verónica Carrizo, el 1º de enero último. La mujer tenía 34 años. Fue asesinada de seis puñaladas en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe. Como principal y único sospechoso fue detenida su pareja, Vicente Quintana, de 35 años. Los nombres de las víctimas se suceden en una lista que estremece y que finaliza, el 28 de junio, con el de Marianela Rago, la joven estudiante de periodismo, de 19 años, degollada en el barrio porteño de Balvanera y por cuyo crimen está detenido su ex novio, Francisco Amador López, ayer liberado por falta de mérito.

El informe fue presentado ayer en la Legislatura porteña por Fabiana Tuñez, coordinadora de la Asociación Civil La Casa del Encuentro. “Algunos de los medios que consultamos para monitorear los casos son también los que naturalizan la violencia sexista al llamar a los femicidios ‘crímenes pasionales’, tratando a estos hechos como algo privado de la pareja y reafirmando la idea de que se mata por amor, cuando en realidad se destruye una vida por odio, por pretender poseerla”, indicó Tuñez a Página/12. El monitoreo apunta a visibilizar la problemática de la violencia de género.

La Casa del Encuentro desarrolla desde 2008 la tarea de registrar los femicidios, a través de un relevamiento de los casos que se publican en las agencias Télam y DyN y en 120 diarios de distribución nacional y provincial. Este año sumaron la colaboración de integrantes de ONG de distintas partes del país y constituyeron el Observatorio de Femicidios en Argentina Adriana Marisel Zambrano, el nombre de una joven asesinada en Palpalá, Jujuy, y por cuyo crimen fue condenado a sólo cinco años de prisión su ex pareja y padre de su hija, José Alejandro Zerda.

“El femicidio es una de las formas más extremas de violencia hacia las mujeres, es el asesinato cometido por un hombre hacia una mujer a quien considera de su propiedad”, señaló a este diario Ada Beatriz Rico, directora general del Observatorio. Siete de los presuntos femicidas, de los casos relevados en los primeros seis meses del año, son miembros de fuerzas de seguridad, advierte el estudio. En el 80 por ciento de los casos, el acusado –como se trata de casos recientes todavía no hay condenas– es un varón del círculo afectivo o cercano de la mujer asesinada. El vínculo entre el femicida y la víctima que con más frecuencia aparece es el de esposo, pareja, novio (38 casos) o ex pareja (43). De los 126 hechos relevados, 43 ocurrieron en la provincia de Buenos Aires, 12 en Santa Fe, 11 en Córdoba y 9 en Entre Ríos. En San Juan, Jujuy, Santa Cruz y Tierra del Fuego no se registró ningún femicidio en lo que va del año, de acuerdo con el relevamiento del Observatorio.

En cuanto a la edad de las víctimas, la amplia mayoría tenía entre 19 y 50 años. Estaban comprendidas en esa franja cuando fueron asesinadas 84 mujeres. “Estas mujeres han sido golpeadas, apuñaladas, baleadas, estranguladas, violadas, incineradas, degolladas, descuartizadas”, describió Tuñez. “Es evidente la necesidad de políticas públicas de prevención y asistencia directa a víctimas, para erradicar la naturalización que existe de la violencia sexista”, advirtió.